El protagonista, Howard Roark, es un arquitecto que, tras ser expulsado de la carrera por no amoldarse a los cánones clásicos, decide trabajar con el único arquitecto que no construía palacetes a lo Andrea Paladio, sino edificios "como un hombre honesto, de una sola pieza y de una sola fe". Su compañero de carrera, Peter Keating, con tal de ser alabado da a las masas lo que éstas buscan, aun sabiendo que no es más que un parásito cuya vida carece de sentido. Al contrario que Keating, Roark prefiere trabajar en una cantera antes que aceptar que sus proyectos acaben convertidos en meras réplicas de edificios barrocos.